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miércoles, 12 de abril de 2017

COMUNICACIÓN Y DEMAGOGIA Joel Hurtado Ramón

COMUNICACIÓN Y  DEMAGOGIA
Joel Hurtado Ramón

   Si antes los demagogos contaban sólo con un atril y unos cuantos oyentes reunidos en un estrecho salón, con el advenimiento de los medios de comunicación masivos hicieron realidad el sueño de todo demagogo: atraer las masas igual que el Flautista de Hamelin.

El demagogo aprovecha cualquier brecha que la República o mal manejada democracia le permita, para lanzar su discurso con ataques al sistema y alentar aún más las frustraciones y resentimientos, de las masas hacia los dirigentes.

Es aquí donde los medios de comunicación entran en escena como los tontos útiles. En su afán por atraer mayores lectores a sus diarios y audiencia a sus noticieros, resaltan lo más escandaloso que estos demagogos inventan para atraer la atención. Es por ellos que aún hoy es recordado Adolfo Hitler y su famoso discurso en Nuremberg lleno de odio contra los judíos transmitido al mundo a través de la radio; a Nikita Krushev golpeando con su zapato el escritorio en la Asamblea General de las Naciones Unidas; las exaltaciones nacionalistas y xenofóbicas de Slobodan Milošević que terminaron en las horribles matanzas en Kosovo.

Entonces los medios de comunicación se convierten en cómplices involuntarios de la implantación de una política que único fin es la conquista y el mantenimiento de un poder personal o de grupo, mediante la acción demagógica en sus múltiples formas apelando a emociones irracionales mediante estrategias como la promoción de discriminaciones, fanatismos y sentimientos nacionalistas exacerbados; el fomento de los miedos e inquietudes irracionales; la creación de deseos injustificados o inalcanzables; etc. para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la oratoria, la retórica y el control de la población. La apropiación de los medios de comunicación y de los medios de educación por parte de dichos sectores de poder son puntos clave para quien busca esta estructura de gobierno, a fin de utilizar la desinformación. Es aquí cuando nace otro fenómeno político que ayuda al demagogo a perpetuar su poder: la Oclocracia.

La oclocracia es la autoridad de un populacho corrompido y tumultuoso, como el despotismo del tropel, nunca el gobierno de un pueblo. Esta corrupción del populacho se logra por medio del clientismo político, el cual a través de sobornos, la administración del hambre o designación en puestos de poder, logra el apoyo incondicional de un grupo que sirve luego para reprimir y hostigar al resto de la población
La pregunta obligada en este momento es ¿cómo podemos identificar a un demagogo cuando habla ante las multitudes? Pues los síntomas son más fáciles de identificar que un catarro común. Lo que lo hace a veces difícil es que caemos en la trampa de las emociones que nos nubla la razón, o los periodistas reportan aquello que saben atraerá la atención y tocará la fibra emocional de su público. Sin saberlo estos profesionales de la comunicación pasan del ejercicio del periodismo a la propaganda. Lo irónico es que una vez entronizado el demagogo en el poder, aquellos informadores que reportaron imparcialmente en un principio luego son considerados por el caudillo como sus principales enemigos.

Al demagogo se le reconoce por particularidades muy propias

Demonización: Esta aproximación consiste en asociar una idea o grupo de personas con valores negativos, hasta que esa idea o grupo de personas sean vistos negativamente. Los demagogos y sus estrategas en propaganda negativa les gusta comparar a sus enemigos con animales detestables como hizo Hitler al comparar a los judíos con ratas y en México con cerdos, cochinos, marranos. Igualmente la asociación por descarte con personajes u organizaciones, sin existir en verdad un vínculo propiamente establecido, es una táctica muy utilizada por los demagogos

Falso dilema: También conocida como falsa dicotomía, hace referencia a una situación donde dos puntos de vista alternativos son presentados como las únicas opciones posibles. Como ejemplo tenemos el típico: “estás conmigo o contra mí”; “eres patriota o traidor”. Supone una definición simplista de la realidad y de esa forma se consigue evitar la toma en consideración de las demás posibilidades.  

Medias verdades: hacer declaraciones que en la superficie para ser verdaderas pero al investigar más a fondo y compararlas con la realidad de la situación emergen como superfluas

Victimización: proyectar responsabilidad en otros de los propios errores o desajustes económicos y sociales, ya bien sea la oposición o un país foráneo con intereses o vínculos económicos con el país. Esto le permite al demagogo exagerar la influencia del grupo opositor.

Clientismo: La práctica de nombrar adeptos, aliados y hasta aquéllos que simplemente por intereses particulares se adhieren a un movimiento político para ayudarle a alcanzar o retener el poder, es algo muy común en los gobiernos dirigidos por un demagogo. Un elemento clave de este control social es la economía y las posibilidades que tiene el pueblo de acceder a bienes materiales. Cuanto más restringido sea el poder adquisitivo de los habitantes, mayor el poder del líder para agregar adeptos a su régimen.  

Dramatismo: Los demagogos sienten una gran inclinación por la pomposidad y los cuentos dramáticos ya que saben que son un flechazo directo al corazón de las masas. Es por ello que vemos como en la China de Mao, en la Rusia de Stalin o en la Alemania de Hitler se orquestaron grandes y coloridas concentraciones donde se orbitaba alrededor de la figura grandilocuente del caudillo. Igualmente a cada rato se inventan historias de amenazas a su vida, las cuales tienen un doble propósito, incentivar el odio de sus seguidores hacia la oposición y apretar las válvulas de la represión y persecución de sus opositores. No sólo los regímenes totalitarios utilizan este método, sino también gobiernos democráticos, tal fue el caso de la administración republicana tras los atentados del 11 de septiembre, los cuales sirvieron de excusa para violentar los derechos civiles tanto dentro de Estados Unidos como en el exterior. También dentro de esta grandilocuencia, estos líderes demagogos les gustan los grandes títulos que simbolizan fortaleza o protección paternal como Papá Doc, Fuehrer, Caudillo, Comandante.

   



miércoles, 5 de abril de 2017

ENTRE LA MENTIRA Y LA DEMAGOGIA Joel Hurtado Ramón

ENTRE LA MENTIRA Y LA DEMAGOGIA
Joel Hurtado Ramón

Podemos decir que un mentiroso es quien no dice la verdad o dice una verdad a medias.
Al mentiroso lo podemos encontrar en todas partes y muchas veces se justifica diciendo que es mejor decir una mentira piadosa que una verdad cruel.
Pero el mentiroso más dañino es el mentiroso político.
El mentiroso político engaña al pueblo con tal de satisfacer sus ambiciones políticas.
Un mentiroso político puede engañar a los miembros de una congregación, un municipio, un estado, una república y hasta una gran parte de la humanidad.
El mentiroso y el demagogo van de la mano con el mismo propósito: obtener el poder para su beneficio personal.
En México y el mundo es difícil que un político no mienta.
Pero lo más grave del asunto no es que un político mienta sino que existan personas que le crean.
Aun cuando en un principio, antes de Pericles, el demagogo era considerado un guía para un buen gobierno, después de Pericles vino la decadencia y con ella la deformación del demagogo.
El demagogo y la mentira empezaron a ir de la mano.
Actualmente el demagogo no solo se afianza de la mentira para sus personales propósitos  sino que es enaltecido por las masas inconscientes como sucedió en el siglo pasado con Adolfo Hitler y Benito Mussolini y en el presente con algunos líderes mesiánicos como  Donald Trump, Cesar Chávez y López Obrador en nuestro continente.
Muchos son los que coinciden que en Latinoamérica se está confundiendo democracia con demagogia, deformando los valores sociales, éticos y morales.
 -Genera una fuerte división en la sociedad. Los que están en contra son los malos y ellos los buenos.
 -Le dice al pueblo que no hay nadie que los pueda gobernar como ellos.
Por lo general ridiculizando a los partidos opositores. En campaña el demagogo le infunde miedo al votante, les dice que si votan al partido contrario pasaran las peores cosas.
– Utilizan la propaganda y el lavado de cabeza como principal arma.
-El demagogo no quiere el progreso del pueblo, el demagogo dice amar al pobre, pero hace lo imposible por mantenerlo en ese estado.
 -Al demagogo no le conviene un pueblo pensante, ni educado.
Una sociedad pensante descubriría sus tretas, es por eso que los gobiernos demagogos están contra la clase media que por lo general está más instruida.  
El manual del demagogo dice que siempre va a gobernar para el pobre, no porque le interese sacarlo de la pobreza, sino porque sabe que el que menos tiene, el que más necesita es el que desgraciadamente le va a dar el voto a cambio de migajas.
Si bien no es regla, en su mayoría, el pueblo pobre es el menos preparado, esto no es su culpa, esto es culpa de gobiernos demagogos.
Esa ignorancia es el punto flaco por donde puede penetrar el demagogo.
Simón Bolívar decía que “Un pueblo ignorante es instrumento de su propia destrucción”
Cuando se mantiene al pueblo en la ignorancia, la pobreza y excitándolo con sentimientos populistas, se logra el cometido del demagogo.
Aristóteles dice que “La demagogia es la degradación de la democracia”…
Y es por eso que es tan aceptada por el pueblo, si uno no tiene en claro el concepto de democracia, fácilmente es engañado.
Salvando algunos países de la región, Latinoamérica vive sus épocas más oscuras, la división social, la rivalidad, la ignorancia, el clientelismo, la pobreza disfrazada de bonanza.
Tanto Aristóteles, Platón y los antiguos republicanos americanos verían con horror como los medios de comunicación modernos se han convertido en grandes aliados involuntarios de los demagogos para diseminar sus mensajes, incluso más allá de sus propias fronteras. Lo que una vez llamaron el Cuarto Poder en resguardo de la democracia y la justicia social, hoy caen incautos al juego del escándalo creado por estos demagogos que acaparan los titulares de la prensa y noticieros electrónicos.


jueves, 30 de marzo de 2017

SANANDO TU MUNDO. Joel Hurtado Ramón

SANANDO TU MUNDO.
Joel Hurtado Ramón

Ahora, en estos tiempos apocalípticos, en donde suceden tantas desgracias causadas por pandemias y fenómenos naturales en nuestro planeta, y en el cual la economía mundial ha colapsado por culpa de los ricos produciendo millones de nuevos pobres; ahora donde todo parece desquiciarse en nuestro país porque hemos perdido el rumbo y además porque unos cuantos miles de psicópatas tienen aterrorizado y dominado a millones de habitantes del territorio nacional, ahora es cuando debemos de estar más conscientes de las causas de esta desproporción y que podemos hacer para ayudar a neutralizar tanto daño a las generaciones presentes y futuras, y aunque lo consideremos imposible, la solución está  en nuestras manos, sin odios, guerras ni balas, si nos atrevemos a poner nuestro granito de arena para resolver los problemas que de alguna u otra manera nosotros también hemos contribuido a crear, por esto quiero compartir una historia que confirma esa frase de que la realidad siempre supera a la fantasía.

El Dr. Joe Vitale, gran escritor con superventas, humanista, filántropo, maestro e inspirador de miles de personas y protagonista indiscutible de la película El Secreto, comenta que escuchó hablar de un terapeuta en Hawai quien curó un pabellón completo de pacientes criminales insanos (locos) sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de sí mismo para ver cómo él había creado la enfermedad de esa persona. En la medida en que el mejoraba, el paciente se mejoraba. La primera vez  que Joe escuchó hablar de esta historia, pensó que era una leyenda urbana. ¿Cómo podía cualquiera curar a otro con solo curarse a sí mismo? ¿Cómo podía aunque fuera el maestro de mayor poder de auto curación curar a alguien criminalmente insano? No tenía ningún sentido, no era lógico, de modo que descartó esta historia. Sin embargo, la escuchó nuevamente un año después. Escuchó que el terapeuta había usado un proceso de sanación Hawaiano llamado “oponopono”. Nunca había oído hablar de ello, sin embargo no podía sacarlo de su mente. Si la historia era totalmente cierta, tenía que saber más. Siempre había entendido que “total responsabilidad”  significaba ser responsable de lo que se piensa y  se hace.
Joe Vitale pensaba  que  lo que está más allá, estaba  fuera de sus manos. Creía  que la mayor parte de la gente pensaba igual sobre la responsabilidad. Somos responsables de lo que hacemos, no de lo que los otros hacen – pero eso está equivocado. El terapeuta Hawaiano que sanó a esas personas mentalmente enfermas le enseñaría una nueva perspectiva avanzada sobre lo que es la total responsabilidad. Su nombre es Dr. Ihaleakala Hew Len. Probablemente haya pasado una hora hablando en su primera conversación telefónica. Le pidió que le contara la historia total de su trabajo como terapeuta. Él explicó que había trabajado en el Hospital Estatal de Hawai durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los locos criminales era peligroso. Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte de los miembros del personal allí caían enfermos o simplemente renunciaban. La gente que atravesaba ese pabellón simplemente caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por sus pacientes.
No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar. El Dr. Len le dijo que él nunca vio a los pacientes. Firmó un acuerdo de tener una oficina y revisar sus legajos. Mientras miraba esos legajos, él trabajaría sobre sí mismo. Mientras lo hacía, los pacientes comenzaban a curarse. “Luego de unos pocos meses, a los pacientes que debían estar encadenados se les permitía caminar libremente” le dijo. “Otros que tenían que estar fuertemente medicados, comenzaban a mermar su medicación. Y aquellos que no tenían jamás, ninguna posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta”. Joe estaba asombrado. “No solamente eso” continuó el Dr. Len, “sino que el personal comenzó a gozar yendo a trabajar.” El ausentismo y los cambios de personal desaparecieron. Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran liberados y todo el personal venía a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado. “Aquí es donde Joe tuvo que hacer la pregunta del millón de dólares: “¿Qué estuvo haciendo usted con usted mismo que ocasionó que esas personas cambiaran?” “Yo simplemente estaba sanando la parte de mí que los había creado a ellos”, dijo él. Yo no entendí. 

El Dr. Len explicó a Joe que entendía que la total responsabilidad de tu vida implica a todo lo que está en tu vida, simplemente porque está en tu vida, y por ello es tu responsabilidad. En un sentido literal, todo el mundo es tu creación. ¡Uau! esto es duro de tragar exclamó Joe. Ser responsable por lo que yo hago o digo es una cosa. Ser responsable por lo que cualquiera que esté en mi vida, hace o dice es otra muy distinta. Sin embargo la verdad es esta: si asumes completa responsabilidad por tu vida, entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas, de cualquier forma es tu responsabilidad porque está en tu vida. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te gusta, está allí para que tú la sanes. Ello no existe, por decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu interior.
El problema no está con ellos, está en ti, y para cambiarlo, debes cambiar tú. Esto es difícil de captar, mucho menos de aceptar o de vivirlo realmente. Achacar a otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad, pero mientras Joe hablaba con el Dr. Len, comenzó a comprender esa sanación tan particular de que el Ho’Oponopono significa amarte a ti mismo. Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. Si deseas curar a cualquiera, aún a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote tú mismo.  Joe le preguntó al Dr. Len cómo se curaba a sí mismo. Qué era lo que él hacía exactamente cuándo miraba los legajos de esos pacientes.” Yo simplemente permanecía diciendo ‘Lo siento’ y ‘Te amo’, una y otra vez” explicó él: “Lo siento… Te amo ““¿Sólo eso? “Sólo eso. “Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo, y mientras tú te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo” Joe da  un rápido ejemplo de como funciona esto: un día, alguien le envía un e-mail que le desequilibra”. En el pasado lo hubiera manejado trabajando sobre sus aspectos emocionales tórridos o tratando de razonar con la persona que envió ese mensaje detestable. Esta vez decidió probar el método del Dr. Len. Se puso a pronunciar silenciosamente “lo siento” y “te amo”. No lo decía a nadie en particular. Simplemente estaba invocando el espíritu del amor para sanar, dentro de él lo que estaba creando la circunstancia externa. En el término de una hora recibió un email de la misma persona. Se disculpaba por su mensaje previo. Joe explica: ten en cuenta que yo no realicé ninguna acción externa para lograr esa disculpa. Yo ni siquiera contesté su mensaje. Sin embargo, sólo diciendo “te amo”, de algún modo sané dentro de mí lo que estaba creando en él. Más tarde asistió a un taller de Ho’Oponopono dirigido por el Dr. Len. Él tiene ahora 70 años de edad, es considerado un chamán abuelo y es algo solitario. Alabó su libro “El Factor Atractivo”. Le dijo que mientras él se mejoró a sí mismo, la vibración de su libro aumentó y todos lo sentirán cuando lo lean.
En resumen, a medida que el mejorara, sus lectores mejorarán. “¿Y qué pasará con los libros que ya he vendido y han salido de mí?” preguntó.” Ellos no han salido” explicó él, una vez más soplando su mente con su sabiduría mística. “Ellos aún están dentro de ti”. En resumen, no hay afuera. Joe considera que llevaría un libro entero explicar esta técnica avanzada con la profundidad que ella merece.” Basta decir que cuando quieras que desees mejorar cualquier cosa en tu vida, hay solo un lugar adonde buscar: dentro de ti. Cuando mires, hazlo con amor”.  


jueves, 23 de marzo de 2017

LA DOCTRINA LUCIFERINA Joel Hurtado Ramón

LA DOCTRINA LUCIFERINA
Joel Hurtado Ramón
De acuerdo a  Abn Asad la deshumanización abarca todas las manifestaciones de lo humano, desde lo más “tosco”  es decir,  el cuerpo,  hasta la manifestación más sutil que podríamos llamar la “cualidad humana
Todo este proceso va a cristalizar en una inversión del mismo núcleo del hombre. El escritor afirma que   es el conocimiento lo que da fundamento al ser humano y la base de ese conocimiento es el principio de la “verdad”. Si éste es –con propiedad- el “principio “de lo humano, ¿cuál será su final? Si el origen del ser humano es el conocimiento, la destrucción de ese ser humano conllevará una inversión de ese conocimiento, que tendrá la apariencia (sólo la apariencia) de una “doctrina”, una nueva falsa verdad, una transmisión de ignorancia contra tradicional. Esa “doctrina” sin más verdad que una ilusión, sin más conocimiento que el error, sin más esencia  que lo grotesco, se mostrará como la destrucción intelectual del ser humano. Si esto  se manifiesta en el cuerpo del hombre tras su destrucción a través del espectro inframaterial, ahora veremos la manifestación del residuo intelectual del humano rebajado de los límites que le son propios: “la doctrina luciferina”.
Sabemos que muchos lectores van a extrañarse con esta nomenclatura, y –con razón- van a pedir   una explicación a la utilización de esta voz: “Lucifer”.
Es entendible las reservas que se pueden tener al utilizar este nombre. Sin entrar en complejas cuestiones sobre el término y sobre su uso (muchas veces abusivo y pocas veces  apropiado), resumimos lo que entendemos por  Lucifer: no es más que la tendencia infrahumana; y si utilizamos ese término es sencillamente porque es el que con más frecuencia utilizan los apologistas del  Novus Ordo Seclorum.
Son ellos mismos (altas finanzas, políticos, militares, banqueros internacionales, periodistas, directivos corporativistas…) quienes han hecho y hacen referencia explícita a  Lucifer incluso a una “doctrina luciferina”. Resulta fácil encontrar reportes que documentan estas referencias por parte de todo el espectro del Establishment. Sólo por eso utilizamos esa nomenclatura: porque  a falta de una que dé forma a lo más amorfo y monstruoso, vamos a  utilizar el nombre que el mismo monstruo utiliza, sólo con un valor práctico  para referirnos a algo que preferiríamos no referir y que sólo nos merece desprecio. Este desprecio da fuerza a nuestro deber de combatir a aquello que identificamos como enemigo: lo que nos rebaja como humanos. Eso es todo lo que merece la pena explicar con respecto a “lo luciferino” como palabra, y –por extensión- se puede aplicar a toda referencia que hagamos a “lo satánico”, siempre utilizando esas palabras a falta de otras mejores, y con conciencia plena de que son esas mismas las que los artífices del Novus Ordo Seclorum utilizan.
Uno de esos artífices (y “artífice” aquí significa simplemente “marioneta” de una fuerza inferior inconsciente) fue  Albert Pike, un infame personaje que adoptó por primera vez el término que aquí usamos: “doctrina luciferina”. No nos gusta nada detenernos en perspectivas históricas, y mucho menos, biográficas de este tipo, pero ¿quién fue  Albert Pike? Nuestra respuesta: uno más de una serie de                personajes que a lo largo de los tres últimos siglos trabajaron en las fases postreras de la construcción del mundo moderno, lo que desde la perspectiva de estas fuerzas se llama “nuevo mundo”, y desde la perspectiva humana se llama “último mundo”, en el sentido de que cerrará el actual  manvantara. Desde el punto de vista histórico, ¿quién fue  Albert Pike? Un militar, abogado y escritor                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  norteamericano nacido en 1809 y muerto en 1891, alto iniciado en la masonería, graduado 33 del  Rito Escocés, prestigioso teósofo teórico masónico, miembro de numerosas logias europeas y norteamericanas, satanista declarado, racista sin complejos, fundador del  KuKluxKlan, y contacto estratégico del  Priorato de Sión en Estados Unidos. Precisamente a través de estos contactos con grupos de poder europeos,  Pike mantuvo una relación estrecha con  Giuseppe Mazzini, otro personajucho  clave en esta trama. Sin entrar en cuestiones históricas sobre esta siniestra pareja (insistimos: no interesa), una carta que  Pike  escribió a  Mazzini expuso con un profético estilo ditirámbico, la situación apropiada en la que la “doctrina luciferina” triunfaría. En la carta,  Pike explica como “tras enconar las pasiones de las masas”, la humanidad sufriría “tres grandes guerras” que darían pie a presentar “la auténtica doctrina luciferina”  que llevaría a los hombres a “niveles de salvajismo nunca antes conocidos”. Más  allá de fantásticas lecturas, esta “presentación de la auténtica doctrina luciferina” hace referencia al triunfo ideológico del proceso de ordenación mundial que los grupos de poder europeos(a los que Pike y Mazzini estaban vinculados) planearon bajo diferentes nombres:
“Novus Ordo Seclorum”, “Gran Obra de las Eras”, “Nuevo Orden Mundial”,  “el nacimiento del hombre nuevo”… el término “doctrina luciferina” se volverá a usar repetidas veces por otros apologistas de este  proyecto.
Por lo tanto, la “doctrina luciferina” sería la expresión del conocimiento propia de la infrahumanidad, lo cual sería en sí mismo una contradicción, pues en lo infrahumano no existe conocimiento posible. He aquí su auténtica naturaleza: la impostura. La “doctrina luciferina” no es ni puede  ser una doctrina; se trata de una ilusión intelectual, una suerte de parodia grotesca del principio gnoseológico. Si el conocimiento humano tiene la verdad como principio, en la imposición de la ignorancia es la mentira quien tiene que ejercer de centro y núcleo de la contrahechura doctrinal, aunque sea sólo a un modo imitativo.
Como reflejo invertido de la verdad cualitativa, la mentira se mostrará bajo formas cuantitativas: es la cantidad donde se apoya el error para disfrazarse de carnavalesca verdad. Esta endiablada sustitución de principios es la que da a la “ciencia” desarrollada en los últimos cuatro siglos (de hecho, la llaman “ciencia moderna”) ese carácter experimental, utilitarista y evolucionista, que actualmente ha sido llevado al máximo extremo conocido.
Así, el  Establishment ejerce sus políticas militares (por ejemplo, invadir un país o masacrar a un pueblo), políticas  económicas (cobrar un impuesto nuevo o “sanear” a las entidades bancarias que han creado una crisis económica), políticas medioambientales (ocupar una  región para “protegerla” o prohibir la pesca tradicional), políticas sanitarias (legalizar o ilegalizar una droga, vacunar en masa a la población…) El poder ejerce sus “políticas” con el pretexto que ya hemos visto como centro de la “doctrina luciferina”: la mentira.  




jueves, 16 de marzo de 2017

CAMALEÓN El debate enaltece.alfredobielmav@hotmail.com 11 marz0- 2017.

CAMALEÓN
El debate enaltece.
Los tiempos que corren en Veracruz son de frustración ciudadana y de enojo social porque son pocas las expectativas que se cumplen; por un lado, la institución a cuyo cargo está la captura de Duarte de Ochoa no ha sido capaz de ubicarlo y echarle el guante para traerlo al lugar en donde cometió el delito y tras del debido proceso aplicarle el rigor de la ley, con la misma precisión que se ejecuta a quien robó una gallina del patio vecino. Enojo social porque en contraste al empobrecido pueblo veracruzano, ahora se sabe que la pomposamente denominada “primera dama” gastaba con dinero público millones de pesos para renovar su vestuario y enriquecer su alhajero; aún con eso la autoridad se muestra impotente para encarcelar a quien ha sido considerado como el político más corrupto del orbe, eso sí, hecho en Veracruz.
También son tiempos de decepción, pues debido al complicado escenario que recibió el gobierno de la transición y la alternancia no se están cumpliendo las expectativas, aunque las razones que lo explican son bien conocidas. Por el contrario, la razón social “gobierno del cambio” se ha venido desvaneciendo aceleradamente por explicables razones: problemas sin solución, despidos injustificados, candidatos arropados por el PAN con perfil de tránsfugas priistas, el apapacho a una lideresa sindical previamente señalada en la Secretaría de Salud por antecedentes nada recomendables, y ahora se la considera “una gran colaboradora”, salvo que el lenguaje críptico del político se traduzca en que es testigo protegido, esos no son signos alentadores pues invitan al desengaño.
Ante ese lamentable panorama bien vale un ejercicio de catarsis y, como dijera el vate veracruzano: “no viendo más que sombras en el camino me contempla el resplandor del cielo”, y nada mejor que acudir al expediente de acontecimientos dignos del panegírico, como el debate sobre Juárez protagonizado por Francisco Bulnes, la cumbre político-cultural de principios del siglo XX mexicano, y Fernando Iglesia Calderón, hijo del ilustre liberal y presidente interino de México, don José Ma. Iglesias; el primero injuriando a Juárez en base a sofismas, en su libro “El verdadero Juárez”, y el segundo defendiendo la memoria del prócer  argumentando contra Bulnes en su detallada investigación “Las supuestas traiciones de Juárez”. En 1906 se festejaría el primer centenario del nacimiento del patricio y sus adversarios juntaron sus fobias de odio repitiendo lo que Bulnes escribía bajo el signo de la insidia y la mentira, mientras Fernando Iglesias los refutaba con  documentación irrebatible. Esclarecedor debate, del cual la figura del Benemérito emergió como las aves del pantano a las que cantaba el vate Díaz Mirón.
Otro debate, también de altura, ocurrido en nuestra Atenas veracruzana en 1989 en las páginas del semanario Punto y Aparte, dirigido entonces por el icono periodístico de Veracruz, don Froilán Flores Cancela, Premio Nacional de periodismo, erudito, autodidacta, y maestro de elegante prosa hermanada a excelsas reflexiones filosóficas.
Fue interesante y aleccionador el debate entre el jurista y político, entonces senador, Julio Patiño Rodríguez (q.e.p.d.), y el actual magistrado, político y jurista, Ignacio González Rebolledo, el tema: la esencia del artículo 115 constitucional respecto del nombramiento de funcionarios municipales en ausencia de titulares y suplentes. El asunto evocaba a dos alcaldes veracruzanos por designación, y dio margen al interesante intercambio de ideas y sobre hermenéutica jurídica e interpretación legislativa acerca del artículo 115 constitucional.
No se trata de definir a cuál de los dos insignes protagonistas asiste la razón jurídica, sino enmarcar el contexto político en el que se debatía porque finalmente fue asunto derivado de una acción de autoridad con implicaciones políticas, quizá sirva para concluir que en tiempos de crisis imperan en gran medida las circunstancias sobre la elasticidad que las leyes permiten.

11 marz0- 2017. 

EL PRINCIPIO DEL FIN Joel Hurtado Ramón

EL PRINCIPIO DEL FIN
Joel Hurtado Ramón
Vivimos un mundo de apariencias, desde lo inmensamente grande hasta lo infinitamente pequeño, arriba, abajo, el macro y el micro. Todo es una apariencia, lo "real" es ilusorio y lo "ilusorio" real. El Cosmos, ese ajeno desconocido guarda sus enseñanzas secretas de los mediocres y los malvados, pero es un libro abierto para los sabios de espíritu y de corazón. Sólo los Ancianos de Sabiduría conocían lo fugaz de la materia y la permanencia de la esencia. El Cosmos era Orden para ellos; el universo lo múltiple de la diversidad. El Cosmos era vida y movimiento y no materia inerte y condensada. Actualmente la ciencia ha investigado, a través de su método experimental y limitado, que el Cosmos está constituido por un infinito número de soles, los cuales a su vez forman parte de un infinito número de galaxias, las cuales a su vez forman parte de un infinito número de universos, pero lo que no se ha atrevido a afirmar es que el Cosmos es vida; o tenga conciencia e inteligencia, porque se caería en el absurdo y sería el hazmerreír de los ignorantes y escépticos, y desgraciadamente constituyen la mayoría.
  En un futuro no muy lejano, todo cambiará, cuando hayamos trascendido las limitaciones del momento, los gobernantes serán intuitivos y adogmáticos, comprensivos y antisectarios. En este mismo milenio los espíritus de Carrel, Einstein, Schweitzer, Baz de Melo y de la Ferriere cubrirán con su halo de esplendor a los dirigentes de la nueva humanidad; de la nueva era, con su grandeza divina y sin igual. La Virtud y la Moral Universal no serán ideas abstractas, o palabras absurdas y sin sentido como ocurre en la actualidad. Al contrario el cinismo como conducta dejará de practicarse; la deshonestidad y la perfidia desaparecerán de la actividad pública y social. Lo que ahora es una norma se convertirá en un absurdo, lo que ahora es un absurdo se convertirá en norma. La pirámide ahora invertida volverá a su postura original; las "cosas" del cielo y la tierra se unirán. El Gobernante del futuro aprenderá a rezar. Lo divino tendrá preeminencia sobre lo material. Lo que ahora es una vergüenza mañana será un acierto, lo que ahora es un acierto mañana será una vergüenza. Cada cosa ocupará el lugar que le corresponde; los instintos, las emociones, el intelecto y la intuición serán ampliamente conocidos; y el gobernante  tendrá mayor responsabilidad en la comprensión de su estructura interna y espiritual. La Fe estará sobre la razón porque " la fe y no la razón, es la que lleva al hombre a la acción. No es la inteligencia la que dará fuerza para vivir según el orden de las cosas. La inteligencia se contenta con iluminar el camino. Nunca nos impulsa hacia adelante. Los puros intelectuales se comportan en la vida como los paralíticos que asisten a una carrera. Ven claramente la meta, pero permanecen incapaces de lanzarse a la pista. Hacer juegos malabares con la palabra es un pasatiempo estéril. El amor a las abstracciones engendra la impotencia."  

Dios mismo dejará de ser una abstracción para convertirse en algo real y concreto, el vendaje caerá y los nuevos conductores con amor divino, con verdadero amor, alumbrarán el camino de los gobernados y estos en inmediata reciprocidad amarán y seguirán a sus gobernantes. Las diferencias entre unos y otros desaparecerán. la pose de gran señor que los líderes actuales adoptan, serán sustituidas por la modestia y la sencillez. Los gobernantes  serán hombres entre los hombres, pero con un gran poder espiritual. El talento y la virtud serán prendas maravillosamente humanas conjugadas en un connubio celestial. Ya no más rastrerismo; ya no más humillación. La dignidad fortalecerá al hombre y el gobernante será el más digno de todos los hombres. La capacidad de indignación que ahora ha sido perdida junto con la vergüenza, mañana será recuperada por toda la humanidad, para después perderse y olvidarse en un remanso de paz y de bondad; ¡las afrentas no se darán jamás!, " tiene razón Michael Gold: algún día, de la melancolía y el dolor de millones de hombres, mujeres y niños agobiados surgirá un formidable movimiento mundial que alejará la pobreza y las tremendas desigualdades económicas. Y el gran día está llegando, se aproxima ya, y con él la gran Revolución Social de las masas iniciada en esta alborada de un nuevo ciclo solar.

No es el petróleo el que está incendiando al mundo, es el enorme egoísmo de los hombres el que lo destruye y carboniza.

En estos días trágicos que estamos viviendo llegan hasta nosotros los acentos profundos, metálicos y varoniles de aquella gran voz rebelde que se filtra entre las masas explotadas de los hombres del camino en Galilea: ¿ves estos grandes edificios? no quedara piedra sobre piedra que no sea derribada".

“Las colosales ciudades europeas y asiáticas, como Londres, Berlín y Tokio, ya actualmente se contemplan y admiran como ruinas de una época pasada en la historia humana. Y muchos de los grandes memorables monumentos de esta civilización la Torre Eiffel, la Abadía de Westminster, la Catedral de San Pablo, las iglesias de la Colonia, de Reims y Nottre Dame en París, hoy se admiran como lo son los restos de las ruinas del Coliseo de Vespasiano, las ruinas de Herculano y Pompeya o los restos envejecidos de las construcciones antiguas de la Grecia Inmortal del Arte y de los Dioses. Y las aguas del Támesis, del Tiber, del Sena, del Rin y del Danubio continuarán corriendo más allá de los siglos, anunciando con su ritmo que en sus orillas florecieron otros formidables monumentos de grandezas materiales que desaparecieron por falta de cultura espiritual. Y así se cumplirá la eterna sentencia del Maestro: "¿Ved estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada”.

Es el derrumbe que señalará el tenebroso apogeo de una civilización capitalista.
¡Es el derrumbe que anuncia el final de un ciclo cósmico más y la iniciación de una nueva era, de un Nuevo Día! ".