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martes, 18 de julio de 2017

IN MEMORIAM AL INSIGNE PATRICIO DON BENITO JUAREZ GARCIA EN EL CXLV ANIVERSARIO LUCTUOSO...

IN MEMORIAM
AL INSIGNE PATRICIO DON BENITO JUÁREZ GARCÍA EN EL CXLV ANIVERSARIO LUCTUOSO...
Don Benito Juárez García cumple hoy 145 años  de haber pasado a ocupar su poderosa columna en el Eterno Oriente,  y él a su vez pasó a convertirse en una poderosa columna, que, a pesar de sus eternos enemigos, sostiene  como una lámpara inacabable, con sus valores y principio, aparentemente olvidados, a este México nuestro que en un futuro no muy lejano  tendrá un futuro esplendoroso,  superando el hoy atávico vicio de la deshonestidad y la malversación.
Juárez fue siempre un vencedor desde cualquier óptica que se le quiera ver, venció a la adversidad por haber nacido en un lugar aparentemente inhóspito y retirado totalmente de la civilización mundana, aun cuando esto quizá fue lo mejor que le pudo haber ocurrido. Venció a la adversidad de haber sido un niño huérfano de padre y madre, así como al hecho de estar rodeado de  una pobreza lacerante. Venció también la ignorancia que le daba su alejamiento de la urbe  y la incultura que esto le propiciaba, venció el terrible destino de haber nacido dentro  de una raza indígena 500 años zaherida y humillada. Juárez  vencedor fue un elegido de los dioses. Vivió y murió de pié, como decía Vespasiano que debían vivir y morir los vencedores.
Juárez aprendió a platicar con la montaña y con la madre naturaleza que lo había parido,  y a falta de artificios supo cómo jugar con el aire, la tierra, el agua y con el fuego del sol que son los 4 elementos radiantes de vida y energía; estos fueron los factores determinantes de su existencia que forjaron su carácter y lo prepararon para la batalla  cruenta que se avecinaba, y la cual supo ganar sin pedir ni dar cuartel.
Hoy a 145 años de su transmigración se yergue victorioso ante una iglesia católica que antes lo vituperaba y ahora lo reconoce como el gran  impulsor de la separación de la iglesia y el estado.
Juárez supo, gracias a ese carácter pétreo que lo definía, agradecer a su gran protector y padrino don Antonio Salanueva todos los apoyos concedidos, pero también supo decirle que no cuando aquel llevado por su fervor religioso lo deseaba encauzar hacia el claustro para convertirlo en sacerdote; la iglesia católica perdió a una posible columna sostén de su poder pero el estado ganó a un paradigma de su vigencia y razón de ser.
De Juárez se podrá decir todo, menos que fue un cobarde o un apátrida, y supo con valor,  la razón y el derecho, defender y resucitar  a la patria moribunda y conculcada.
Juárez no es un híbrido, ni un producto del artilugio social.
Juárez  es un indio puro, indomable, sin mácula de mestizaje, afortunadamente para él, por el lado español.
Juárez es el gran reivindicador de la raza indígena, casi a 200 años de que otro indígena americano, con mejores circunstancias que él, asumiera el poder en un país hermano.
La impasibilidad, y la grandeza de la montaña, estampan su huella en la presencia permanente de su figura enhiesta y su carácter estoico.
Simón Bolívar y Napoleón Bonaparte, Julio César y Alejandro fueron grandes porque supieron con las armas erigir y derrumbar imperios. Juárez fue y es grande porque supo con las armas de la ley y la razón, preservar a una nación y erigir el imperio de la justicia y el derecho como una lección para el mundo y ante el mundo, lección reconocida por todos y solo negada por los fanáticos y los resentidos que la historia ya ha superado.
Juárez es el pueblo hecho patria y es la patria realizada.  Tal como lo conciben dos de sus grandes biógrafos,  Ralph Roeder y Justo Sierra.
Juárez es un hombre, como todos los hombres, pero más allá del común de los hombres.
Juárez es el espíritu de la raza roja, la que Vasconcelos definía como la raza del amor, por esto no cobijaba odios ni prohijaba venganza, solo justicia.
Juárez proclamaba el respeto a la República y la defensa de los símbolos patrios.
La muerte de Maximiliano, la de Miramón y Mejía en el Cerro de las Campanas, es la muerte del imperio producto del abuso social, que nunca debió haber sido y que cayó sepultado bajo los miasmas de su ilegítimo poder.
Lo sepultó el derecho y la justicia de un pueblo mancillado en su soberanía y en su honor.
A Juárez le rinden culto todos los pueblos del mundo que ven en la independencia y la libertad el tótem sagrado que lo sostiene.
Juárez es inmarcesible en el tiempo y en el espacio. Nunca nada ni nadie lo podrán derrotar.
A Juárez lo proclama Benemérito de las Américas el Congreso de Colombia, en un gran momento de lucidez histórica, como un reconocimiento a su grandeza y a su figura sin par.
Juárez es la audacia de un pueblo que baja de la montaña en forma de niño, sin más recurso que su esperanza y su fe en un destino maravilloso pero aún incierto en su devenir.
Juárez es el pueblo mismo, porque como lo define don Raúl Noriega es el pueblo integrado en él, quien lo apoya y lo sigue; es este personaje el amigo invariablemente fiel, aliado constante en el que siempre halló estímulo y aliento.
El pueblo de Juárez,     no es la aristocracia, ni la “élite” social que lo combatieron, todos inconscientes, el pueblo de Juárez, el pueblo de siempre, es aquel que disperso y sufrido, lleva sobre sus espaldas el sustentamiento de la nación y que no tiene más patrimonio que su trabajo, o que identifica sus intereses con los de la patria; el que sirve a los demás sin explotarlos, y en los momentos críticos, sin condiciones, aporta su vida y cuanto posee a la causa de una idea noble, o a la defensa del país. 
Juárez, como pueblo, es el joven que se cultiva en la adversidad, apoyado por un sacerdote humanista, que, excepcionalmente, en todos los tiempos  se manifiestan.
Juárez es el adulto forjado y consolidado  en las Leyes de Reforma; y es, también, el presidente perseguido por la calumnia y la maldición de la expresión privilegiada y conservadora de la antipatria y la sinrazón.
Juárez es  quien realmente logra y  consolida la independencia de México con las Leyes de Reforma expedidas en Veracruz.
Por esto los conservadores de todos los tiempos lo odian.
Y también por esto es una vergüenza nacional que   el estado  más liberal de la República esté  secuestrado con la complicidad de una corriente  impostora de izquierda que solo le ha servido para fortalecerse en nuestra nación.
 Juárez es la fuerza de voluntad que viaja en su carroza, con la República a cuestas y un traje raído por  el tiempo y la persecución.
Quienes hoy pretendan destruirlo solo lograrán fortalecer su recuerdo en un pueblo  perversa  e inútilmente  inducido al olvido, porque que lo lleva arraigado en lo más profundo de su corazón.
Juárez es la patria marginada, aunque le pese a la tecnocracia política que ha hecho de este país un apéndice de la globalización deshumanizada y desnacionalizada, donde la historia ha sido desdibujada por quienes hoy debieran tener la enorme responsabilidad de fortalecerla y dignificarla.
Juárez es, ha sido y seguirá siendo, el espíritu, baluarte y sustento de esta joven y grandiosa nación.
Juárez representa la antítesis de todo lo que hoy nos corroe,  nació pobre, fue huérfano y humilde y jamás se enriqueció, vivió como lo pregonó de la medianía de su salario y no forjó grandes fortunas.
Un ejemplo de su integridad como funcionario público lo constituye el siguiente fragmento de su Apuntes para mis hijos “A propósito de malas costumbres había otras que sólo servían para satisfacer la vanidad y la ostentación de los gobernantes como la de tener guardias de la fuerza armada en sus casas y la de llevar en las funciones públicas sombreros de una forma especial. Desde que tuve el carácter de gobernador abolí esta costumbre usando de sombrero y traje del común de los ciudadanos y viviendo en mí casa sin 76 guardia de soldados y sin aparato de ninguna especie, porque tengo la persuasión de que la respetabilidad del gobernante le viene de la ley y de un perfecto proceder y no de trajes ni de aparatos militares propios sólo para los reyes de teatro. Tengo el gusto de que los gobernantes de Oaxaca han seguido mi ejemplo concluye”, esto es algo de lo mucho que se ha olvidado.
Hablar de la antipatria en estos momentos es hablar de pobreza, desempleo, enfermedades, inseguridad producto de la corrupción y la impunidad.  
Juárez  es una ofensa histórica para los corruptos  y para los que les dan impunidad, si él viviera no habría suficientes cerros de la campana donde pagaran su condena los pillos de siete suelas y cuello blanco de todos colores y sabores que tienen asolado a nuestro estado y a la Nación.






domingo, 16 de julio de 2017

La Red 'explota' con el 'espeluznante' piropo de Trump a Brigitte Macron

La Red 'explota' con el 'espeluznante' piropo de Trump a Brigitte Macron: 'Grosero e inapropiado', 'perverso' o ubicado 'entre el elogio y el acoso sexual' han sido algunas de las definiciones que han dado internautas al comentario del presidente de EE.UU. a la esposa de Macron.

'El mal no tiene derechos': Cientos de católicos protestan contra una estatua satánica en EE.UU.

'El mal no tiene derechos': Cientos de católicos protestan contra una estatua satánica en EE.UU.: 'Satán es el mal' o 'Satán se lleva almas al infierno' son algunos de los lemas que portan los manifestantes que se oponen a la planeada instalación de una estatua satánica en Minnesota.

miércoles, 28 de junio de 2017

Condenan a 7 cadenas perpetuas a un exlíder del cartel mexicano 'Los Zetas'

Condenan a 7 cadenas perpetuas a un exlíder del cartel mexicano 'Los Zetas': Marciano Millán se desempeñaba como sicario y cabecilla de la organización criminal que operaba en el estado mexicano de Coahuila. Purgará su condena en una prisión estadounidense.

lunes, 26 de junio de 2017

REFUNDARSE O MORIR. Reflexiones y propuestas de la Corriente Crítica Veracruzana.

REFUNDARSE O MORIR.
Reflexiones y propuestas de la Corriente Crítica Veracruzana.
De acuerdo al historiador Enrique Krauze, en afirmaciones escritas después de que el PRI perdiera la presidencia de la República, afirmaciones que me atrevo a suscribir totalmente, en sus primeras tres décadas, los dirigentes del PRI mostraron -además de sentido común- tres sentidos no muy comunes: sentido histórico, sentido de Estado, sentido de la realidad. Se necesitaban todos para pensar y ejecutar la operación cohesiva que llevó a la fundación del PNR (1929), la no menos compleja incorporación al PRM de los sectores sociales y del Ejército (1938), y la transferencia pacífica y voluntaria de poder de los militares a los civiles durante la tercera refundación del partido (1946). Gracias a esos cimientos, en un marco internacional de turbulencia, México consolidó la paz, el estado social benefactor y un régimen civil. Y mientras América Latina se precipitaba en los toboganes de la dictadura o la anarquía, el país gozó de un largo período (1946-1968) de crecimiento económico con estabilidad política.
El PRI perdió el sentido cuando dejó de renovarse. Hasta 1968 había razones que explicaban la tutela colectiva (lastrada por la corrupción y el control corporativista) que ejercía sobre los ciudadanos. Pero en 1968 el sistema mostró la otra cara de su hegemonía: la petrificación. Las voces de crítica liberal que comenzaron a escucharse señalaron la necesidad de cambios, y como remedio no propusieron una reforma "desde afuera" del PRI (a través de la democracia electoral) sino "desde dentro": poner límites a la omnipotencia presidencial mediante una apertura sustantiva de la libertad de expresión y el fortalecimiento de los dos poderes tradicionalmente domesticados, sobre todo el legislativo. Su crítica tenía sentido, pero el PRI no la asumió. Aunque hubo una reforma política limitada en 1979, la falta de diques al poder presidencial hizo crisis en 1982. El poder absoluto lo había corrompido absolutamente. Con el descrédito terminal del sistema, se cerró la opción de cambiar "por dentro", y quedó como alternativa única la democracia sin más. Por desgracia, a diferencia de sus antecesores en 1929, 1938 y 1946, los gobiernos y dirigentes priistas optaron por ganar un tiempo que ya no tenían, y la olla estalló en 1994, cuando se generalizó la impresión de que el presidente Salinas había contravenido la regla número uno de la vida política mexicana: no te reelegirás, ni por interpósita persona.
En el sexenio del presidente Zedillo, no sin conflictos serios con la dirigencia priista, el gobierno admitió que el statu quo era ya insostenible y propició el tránsito a la democracia. A partir de entonces se consolidó el IFE y el país comenzó a vivir en un clima inusual de libertad de expresión. Los resultados de esa reforma a través de las urnas no se hicieron esperar. El PRI perdió el poder ejecutivo, pero un sector del electorado (que percibía en él un residuo de liderazgo y oficio político) le refrendó la confianza otorgándole una proporción sustancial de diputados, senadores, gobernadores y presidentes municipales. En medio del desánimo, pocos priistas advirtieron que en la dialéctica del poder, los resultados a largo plazo podían favorecerle. Muerto el sistema político (cortado el cordón umbilical del gobierno y del PRI con el presupuesto y el manejo electoral) el PRI podría contender en condiciones de equidad con los otros partidos. La democracia, literalmente, lo había salvado.
 En la actualidad el PRI necesitará ejercer la autocrítica de su desempeño histórico, resolver sus querellas internas, ofrecer buenos candidatos, revisar su programa
 El futuro del PRI ante los electores -sobre todo ante los electores jóvenes, que desprecian al viejo sistema y no piensan en términos ideológicos- depende del propio PRI, de sus candidatos, y de su contribución inmediata a un progreso tangible, medido en empleos, competitividad internacional, inversiones, viabilidad energética, infraestructura, legalidad y educación. Estos deben ser los nuevos paradigmas de un moderno nacionalismo mexicano. Sobre ellos debe refundarse    el PRI, y así ocupar el centro vacante del espacio político nacional. O resignarse a su muerte por anacronismo.
La democracia interna puede ser nuevamente su salvación, parafraseando a Krauze.
La consulta a la base es la vía  La propuesta no es nueva, ni novedosa, está en los estatutos de varios partidos políticos. Sin embargo, en cada partido significa cosas diferentes. El método está contemplado en las reglas básicas de las instituciones políticas electorales.
Que la militancia elija a sus candidatos de forma abierta es una propuesta real y viable. Sobre todo ahora que la propia militancia está dispuesta a luchar con todo para ganar la elección del 2018. La militancia partidista, quiere defender a su partido apoyando a los candidatos con los que se identifica, ha dicho Ivon Ortega, ex gobernadora de Yucatán y ex secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional. 
El sustento jurídico se encuentra en el párrafo siguiente de los estatutos que permite la consulta a la base:
 Artículo 159. La determinación del método para la elección estatutaria de Presidente y Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional, Comités Directivos Estatales y del Distrito Federal, Municipales y Delegacionales, se realizará por el Consejo Político del nivel que corresponda dentro de las opciones siguientes:
I. Para los Comités Ejecutivo Nacional, Directivos Estatales y del Distrito Federal:
a) Elección directa por la base militante.
Aplicando el mismo criterio para todos los puestos de elección popular que también se contempla en los mismos estatutos.
Pero no basta solo una consulta a la base, el PRI se tiene que abrir a la sociedad civil como en su momento lo han hecho otros partidos, con  ciudadanos  de todas las edades y clases, sin sombras de corrupción,  que generen confianza interna y externa, haciendo a un lado a todos aquellos que se han enriquecido y ha hecho del partido un coto de caza para lograr fortunas inexplicables y que todos conocemos muy bien.
El partido debe de hacer suyas las propuestas de calificar a la corrupción como un delito grave, donde no haya fianzas de por medio ni prescripción alguna, también el nepotismo que resurgió con el PAN y sus clanes familiares,  contagiando sin escrúpulo   a los priistas, a los morenos y a todo mundo, debe sancionarse de pleno derecho expidiendo leyes que asi lo  determinen.
La tarea es ardua y difícil, porque es como uno los doce trabajos de Hercules: limpiar los establos de Auriga.
Si no lo hace así el Partido Revolucionario Institucional tiene las horas contadas, los días y los años, y en el 18 serán sus funerales tanto en el estado como en la nación.

La refundación debe hacerse ya para no caer en una letanía de lánguidos lamentos en un futuro más  cerca que lejano.  

lunes, 15 de mayo de 2017

Grupo de ataque de EE.UU. en Japón recibe la orden de salir a la mar

Grupo de ataque de EE.UU. en Japón recibe la orden de salir a la mar: Desde noviembre del año pasado el portaaviones estadounidense USS Ronald Reagan está pasando una inspección técnica en la localidad de Yokosuka y realizaba expediciones cortas.

UN CANDIDATO CUESTA ARRIBA Joel Hurtado Ramón

UN CANDIDATO CUESTA ARRIBA
Joel Hurtado Ramón
De todos los candidatos que actualmente tratan de lograr la presidencia municipal de la ciudad de  las flores o sea la capital de nuestra entidad, el capitán Alejandro Montano es  quien    ha tenido que  bailar con la más fea.
Para nadie es un secreto que de todos los partidos el más desprestigiado es el Partido Revolucionario Institucional, decir lo contrario sería querer tapar el sol con un dedo.
Después de doce años de saqueo Veracruz se convirtió en un estado quebrado como nunca había sucedido en su historia.
Este problema se reflejó, y refleja,  en los bolsillos de los veracruzanos de todos los niveles económicos, con el agravante de que quienes saquearon el estado gozan de cabal salud, muchos de ellos y ellas tienen en sus bolsillos, además de dinero, una charola  de representantes legislativos locales y federales, que tal pareciera, les dará inmunidad permanente hasta que todo se olvide, si es que se  olvida.
Estamos viviendo tiempos inéditos por la falta de escrúpulos y un cinismo rampante como no tiene parangón en el tiempo y en el espacio de la política parafraseando al  genio de la teoría de la relatividad.
Si Alejandro Montana llegara a ganar este proceso electoral municipal, sería un hito sin precedente en los anales de la historia política y parece que él solo montado en su entusiasmo y voluntarismo puede lograr la proeza.
Cuando   comenzó la campaña no se apostaba un ápice por su victoria, ahora a quince días de haber comenzado la ingrata,  pero al mismo tiempo retadora tarea, pareciera que el candidato a vencer es él, y esto tiene su explicación y fundamento.
Alejandro Montano, sin menoscabo de la personalidad de sus principales contrincantes políticos, quienes son ampliamente conocidos  por sus actividades  académicas y sociales, además de filantrópicas, hizo un trabajo de resultados cuando fue Secretario de Seguridad Publica, convirtiendo a nuestra ciudad capital en la ciudad más segura de la república mexicana, de acuerdo a los índices estadísticos del Sistema Nacional de Seguridad Pública.  Fue diputado  local y federal además de dirigente de la CNOP estatal, en los sexenios aciagos, sin que nadie lo pueda acusar de haberse enriquecido, o de haberle metido la mano al cajón, formando parte de los ultrajadores del erario.
Existen comunicadores que afirman que Alejandro Montano Guzmán es sin duda el mejor candidato para ganar la presidencia municipal de Xalapa, porque se trata de un xalapeño  que a lo largo de su trayectoria política ha logrado acumular la experiencia necesaria, y, algo que es también muy importante,  sabe ejercer el poder político en favor de los ciudadanos.
 Agregándose que no es ningún improvisado, ya que ha ocupado desde los más modestos cargos hasta importantes puestos en la estructura gubernamental estatal y federal.
 Durante la convención municipal de delegados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), donde se le designó como candidato a la alcaldía de Xalapa,  Alejandro Montano Guzmán   reconoció que por primera ocasión se llegaba con el “peor” escenario político de la historia del tricolor.
“Enfrentamos un proceso electoral enmarcados en señalamientos graves de corrupción a quienes el partido dio la oportunidad de gobernar y nos traicionaron y ensuciaron nuestras siglas”, añadió tras insistir en la necesidad de recuperar el orgullo de ser priista en Veracruz.
Por otra parte el analista    Juan Arvizu Arrioja señala que el candidato tricolor a la presidencia municipal de Xalapa tiene un blindaje político para confrontarse con los candidatos postulados por Morena, Hipólito Rodríguez Herrero, y los demás partidos.
Los priistas ven en Montano Guzmán  la experiencia en el manejo de la Seguridad Pública, que es el más grave problema del municipio y del estado. Comentan que mostrará en campaña sus conocimientos del tema.
Y el analista remata contundente, si bien la elección estrella del año es la del Estado de México, a todas luces, casos como la postulación de Alejandro Montano Guzmán, quiebran la actitud y pronóstico de derrota automática del PRI. Así que los comicios en Veracruz por 212 presidencias municipales, pintan para ser de utilidad a los estrategas del 2018…
 Entre sus principales propuestas sobresale la construcción del Perinorte, partiendo de Banderilla hacia El Castillo para concluir en El Lencero, donde además se buscará impulsar un corredor industrial para fomentar el empleo. Adelantó que propondrá también la operación de la ruta de metrobús en tres líneas.
En el rubro de la seguridad, la propuesta es retornar la Policía Metropolitana, “con policías xalapeños, de barrio, que conozcan a cada ciudadano y que el ciudadano también conozca a su familia para ese vínculo de más confianza”. Así como la instalación de 15 mil cámaras de videovigilancia para inhibir el delito, dijo, hasta en un 60 por ciento. Montano Guzmán propuso el Festival de Cine Estudiantil de Xalapa con la finalidad de recibir al talento de otros municipios, estados y países en La Atenas Veracruzana.